La investigación inició tras la denuncia de una mujer que asegura que en la década del 80 le robaron a su recién nacido. Su abogado aseguró que no se trataría de la única víctima.
Una mendocina denunció un estremecedor caso de robo de bebés que, según su testimonio, ocurrió en el Hospital Lagomaggiore en 1986 -en pleno período democrático- cuando, tras dar a luz, le informaron que su hijo había fallecido pero no se le permitió verlo ni se le entregó el cuerpo.
Es por ello que la Justicia Federal abrió una investigación formal por sustracción de menores en dicho nosocomio de Mendoza.
El abogado de la denunciante, Enoc Ortiz, relató que su clienta “guardó sospechas durante años” y decidió actuar tras encontrar coincidencias con otros casos similares a través del colectivo “Mendoza por la Verdad”. Para agravar la situación, Ortiz explicó que varias mujeres jóvenes y en situación de vulnerabilidad habrían vivido la misma experiencia en el mismo hospital: les decían que sus hijos morían sin ofrecerles explicaciones claras.
También el letrado señaló graves irregularidades documentales, como certificados de nacimiento y defunción con fechas inconsistentes o incluso la ausencia de registros oficiales. “Todos los relatos comparten un mismo patrón. Las madres eran internadas, daban a luz, no les dejaban ver a sus hijos y luego les decían que habían fallecido”, sostuvo el abogado a Canal 9, agregando que “algunas incluso llegaron a recibir certificados con datos contradictorios”.
