El fiscal Fernando Alcaraz impulsó una causa por la desaparición del hijo de F.S., ocurrida en el hospital Lagomaggiore, en 1986. Es el primer caso que podría derivar en un Juicio por la Verdad durante ese período.
La Justicia Federal de Mendoza dio un paso inédito en una causa por la presunta sustracción de un bebé recién nacido en democracia. El fiscal Fernando Alcaraz, a cargo del Área de Transición de la Unidad Fiscal, dictaminó la apertura formal de una investigación penal en la causa que denuncia la desaparición del hijo de F.S (iniciales de la denunciante), ocurrido en el Hospital Lagomaggiore, en septiembre de 1986.
La decisión judicial se encuadra en la figura de Juicio por la Verdad, un proceso excepcional que, aun cuando los delitos estén prescriptos o no se logre identificar a los responsables, permite investigar para reconstruir los hechos, garantizar el derecho a la verdad de las víctimas y sentar precedentes institucionales.
El caso fue presentado hace tres meses por un equipo de abogados encabezado por Carlos Varela Álvarez, Josué Varela y Juan Pablo Miranda, del estudio Fallet Varela, con pruebas documentales que plantean contradicciones notorias: los certificados de nacimiento y defunción del bebé comparten el mismo número de DNI, pero registran horas incompatibles, e incluso el niño figura como fallecido antes de nacer.
En diálogo con Los Andes, el abogado Juan Pablo Miranda, señaló: “Esta medida implica que van a tomarse declaraciones y otras diligencias para que F.S. pueda saber qué ocurrió. Y lo más importante es que sería el primer caso en Mendoza donde se investiga en el marco de un Juicio por la Verdad en democracia. Aun cuando no se determine la culpabilidad, lo central es que se investigue”.
La denunciante asegura que su hijo nació con vida, que lo vio en la sala de parto, pero nunca más le permitieron verlo. Le dijeron que había muerto, sin permitirle despedirse ni entregarle el cuerpo, que supuestamente “quedaba para estudio”. Décadas más tarde, con asistencia legal, logró obtener documentos que fortalecieron sus sospechas. También se incorporó su muestra genética al Banco de Huellas Genéticas de Mendoza.
